Atelier d’Ingénierie Fades y la materialidad del perfume

Renaud Salmon y Dimitry Hlinka fundan un espacio de investigación donde diseño, objetos y percepción reorganizan el universo de la perfumería contemporánea.

Renaud Salmon Dimitry Hlinka Atelier d’Ingénierie Fades

El perfume suele existir en un territorio difícil de fijar. Se desplaza entre aire, memoria y evaporación. A partir de esa condición nace Atelier d’Ingénierie Fades, una práctica fundada por Renaud Salmon y Dimitry Hlinka que busca trasladar la naturaleza intangible del perfume hacia objetos, herramientas y espacios físicos. 

El proyecto opera entre Paris y Muscat, articulando un campo de investigación que conecta diseño industrial, mobiliario y experiencias sensoriales inmersivas. En lugar de trabajar el perfume únicamente desde la fragancia, el Atelier expande la conversación hacia la forma en que el olor se experimenta, se manipula y se percibe dentro del espacio.

La relación entre ambos fundadores resulta central para entender esta dirección. Salmon, director creativo y Chief Creative Officer de Amouage desde 2019, ha desarrollado una visión donde perfumería, narrativa y entorno funcionan dentro de un mismo sistema. Por su parte, Hlinka trabaja desde el diseño y la fabricación, explorando materiales, estructuras y procesos constructivos. 

Juntos, plantean una práctica que funciona como laboratorio independiente. La perfumería aparece aquí como punto de partida para desarrollar instrumentos profesionales, mobiliario y espacios inmersivos. El objetivo no consiste únicamente en diseñar objetos, sino en reorganizar la relación entre cuerpo, gesto y percepción.

Dentro de esta investigación, uno de los ejes más importantes es el rediseño de herramientas utilizadas en perfumería. Muchas de ellas permanecen prácticamente intactas desde hace décadas. A partir de ahí, el Atelier introduce nuevas posibilidades ergonómicas y materiales, ajustadas a la realidad técnica del oficio. 

El mobiliario ocupa otra dimensión dentro del proyecto. Las piezas desarrolladas para espacios de perfumería funcionan como estructuras que organizan la interacción entre fragancia y usuario. La manera en que una persona descubre un perfume se convierte así en parte del diseño.

Renaud Salmon Dimitry Hlinka Atelier d’Ingénierie Fades

A esto se suman las instalaciones sensoriales, donde sonido, luz, espacio y materia se integran dentro de una misma experiencia. Estas intervenciones permiten explorar cómo la percepción olfativa modifica la relación con un lugar y cómo el diseño puede hacer visible aquello que normalmente permanece suspendido en el aire.

En los próximos meses, Atelier d’Ingénierie Fades abrirá su primer espacio físico en París. Concebido como estudio, laboratorio y lugar de encuentro, el proyecto extenderá esta investigación hacia una escala más pública. 

En Fades, el perfume deja de ser únicamente una composición aromática. Se convierte en un sistema espacial y material que puede ser observado, manipulado y habitado.