De CU a Milán: un homenaje vivo a Clara Porset

Una relectura contemporánea de la icónica exposición de Clara Porset llega al Salone Satellite, celebrando el vínculo entre diseño y artesanía desde la mirada del CIDI UNAM.

Fotografía cortesía

En 1952, la diseñadora cubano-mexicana Clara Porset imaginó una modernidad distinta. Una que no negara sus raíces, sino que las hiciera vibrar en diálogo con el presente. Arte en la Vida Diaria, la primera exposición de diseño moderno en América Latina, fue más que una muestra: fue un manifiesto. Un acto radical que propuso la coexistencia de dos mundos—el de la mano y el de la máquina—como una utopía tangible.

“No es menos bella una forma hecha a mano, que una hecha a máquina”, declaró Porset. Su visión desdibujaba las jerarquías entre lo industrial y lo artesanal, y encontraba en la colaboración entre diseñadores y artesanos una promesa de futuro. Aquella exposición celebró el objeto cotidiano como vehículo de cultura y belleza, y sentó las bases para una pedagogía del diseño en México que, más de siete décadas después, sigue latiendo.

Hoy, ese pulso vuelve a sentirse con fuerza en el Salone Satellite de Milán. El Centro de Investigaciones en Diseño Industrial (CIDI) de la UNAM presenta Vol. II: Arte en la Vida Diaria, una relectura contemporánea de aquella exposición fundacional. Muebles de maderas locales, luminarias que recuerdan rituales antiguos, joyería que dialoga con el tiempo y la tierra: cada pieza exhibida es testimonio del mestizaje estético que define el presente del diseño mexicano.

La historia vista desde otro asiento

La curaduría, a cargo del D.I. Ramsés Viazcán, reúne el trabajo de dieciséis diseñadores cuya práctica revela una profunda conciencia de territorio, técnica y colaboración. Ellos son: Ana Luz Chamú, Ana Lucía Santoyo, Ana Paula Huazo, Aura Carpio, Daniel Romero, Flor García, Gabriela Delgado, Iván Reyes, Jaime Equihua, Lucía Salgado, Luz Morales, Mayabel Osornio, Ramsés Viazcán, Sofía Alanís y Yunuen Hernández.

Más que una cita con la nostalgia, esta exhibición es un acto de afirmación. Porque si en 1969 Horacio Durán invitó a Clara Porset a fundar la Escuela de Diseño Industrial de la UNAM, hoy esa semilla florece en una generación que entiende que diseñar es también narrar desde la tierra, desde los oficios y desde las comunidades.

“El pasado informa y activa el presente”, decía el arquitecto Enrique Yáñez. Esa activación se traduce aquí en una curaduría que celebra el trabajo colectivo, el conocimiento situado y la belleza como acto generoso. Porque el verdadero lujo no está en la opulencia, sino en la profundidad: en esa línea que une el trazo de un lápiz con la memoria de un territorio.

De Ciudad Universitaria a Milán, esta es una historia que se sigue escribiendo. Una historia de formas que no solo habitan el presente, sino que lo transforman. Porque como diría Clara, el arte debe estar, todos los días, en la vida de todos.