
Hublot lleva una década investigando el zafiro como algo más que una superficie transparente. Desde 2016, la manufactura explora su capacidad para adquirir color sin perder su cualidad óptica. El nuevo Big Bang Sapphire Sky Blue continúa esa investigación. Esta vez, el material adopta un tono azul celeste que deja la mecánica completamente expuesta.
La elección resulta especialmente coherente con la arquitectura del Big Bang. Desde su aparición en 2005, el modelo ha hecho de la construcción por capas uno de sus principales códigos. Aquí, esa estructura adquiere otra dimensión gracias al zafiro. La caja ya no oculta el movimiento. Por el contrario, funciona como un marco transparente que permite observarlo desde distintos ángulos.
La caja mide 44 milímetros y utiliza cristal de zafiro totalmente pulido. Se completa con seis tornillos de titanio en forma de H sobre el bisel. Además, el fondo también emplea zafiro para mantener visible la arquitectura interior. Una correa de caucho estructurado en azul celeste prolonga la continuidad cromática del reloj.
En el centro se encuentra el Meca-10, un calibre que Hublot presentó originalmente en 2016. Su arquitectura toma como referencia los sistemas de construcción mecánica. Por ello, el movimiento no intenta desaparecer detrás de una esfera convencional. Sus componentes se convierten directamente en parte del diseño.
El calibre de cuerda manual HUB1201 reúne 223 componentes dentro de una construcción completamente esqueletizada. Además, dos muelles de barrilete paralelos permiten alcanzar una reserva de marcha de 10 días. El sistema utiliza un mecanismo de piñón y cremallera poco convencional. Así, unas cremalleras deslizantes recorren un eje horizontal y generan la característica indicación doble de reserva de marcha.


La esfera esqueletizada en azul celeste mate refuerza esa lectura de profundidad. Los puentes del mecanismo adoptan el mismo tono y construyen una continuidad entre exterior e interior. De este modo, Hublot elimina visualmente la frontera entre caja, esfera y movimiento. La transparencia permite comprender el reloj como una estructura completa y no como una suma de componentes aislados.
Ese planteamiento conecta con una de las ideas que han definido a la manufactura desde sus orígenes. En 1980, Hublotcombinó una caja de oro con una correa de caucho, una asociación entonces poco habitual en la alta relojería. A partir de ese contraste surgió su concepto del Arte de la Fusión. Décadas después, el zafiro permite trasladar ese principio hacia el terreno de la ingeniería de materiales.
El Big Bang Sapphire Sky Blue también incorpora el programa de garantía 5+5 de Hublot. Para los modelos que cumplen los requisitos, la cobertura puede alcanzar diez años mediante una extensión asociada al programa Hublotista. La manufactura vincula esta garantía con la confianza depositada en sus procesos de desarrollo, producción y ensamblaje.
Limitado a 100 piezas, el reloj está disponible en puntos de venta seleccionados de Hublot y a través de sus canales digitales. Su precio indicado es de 84,300 dólares. Más allá de la exclusividad numérica, el modelo resume una investigación material desarrollada durante una década. Hublot convierte la transparencia en parte de la construcción y el color en una herramienta para revelar la mecánica.