
Desde su terraza en Paseo de la Reforma, Mimi observa la ciudad con calma. La estructura de madera parece flotar sobre el tráfico mientras el sonido se expande. En su interior, la arquitectura y la música dialogan hasta confundirse. Las paredes, la altura y la luz fueron pensadas para acompañar cada frecuencia.
El espacio se diseñó alrededor del sistema Ojas, obra del ingeniero y artista Devon Turnbull, quien lo llamó Reforma 333 Stack. Las bocinas fueron adaptadas por Omar Saad, que modeló el entorno para reflejar y absorber el sonido con precisión. El resultado es una acústica que no busca potencia, sino presencia. Mimi no reproduce música, la encarna.
Este segundo aniversario marca un nuevo ciclo. La curaduría retoma el espíritu original del proyecto: house clásico, disco y escucha compartida. La música vuelve a ser un acto de atención, no de distracción.




Del 22 al 26 de octubre, Mimi presenta cinco noches que recorren su historia. Dizam y Driplomat abrirán la serie. Les siguen Meta Disco con Goro, Sada, Roy Moran, Cassie Espino, El Jefe, Lucrecia y Guernika. Luego llega Send Me an Angel con Superpitcher, Superb, Ernstfeuer, JaasRoo y Harfush. Mimi’O reúne a Luis Ortega, Makossa Disco, Colectivo Miramar y Harfush. Finalmente, Coco Santos (Clubz) cerrará el ciclo junto a invitados especiales.
En cada sesión, el sonido no invade, envuelve. La luz cálida revela a quien baila al frente. No hay espectáculo, hay cercanía. Mimi celebra el tiempo y la comunidad a través de la frecuencia.