
La costa del Pacífico mexicano da la bienvenida a un nuevo referente del lujo consciente: Rosewood Mandarina. Ubicado entre playas vírgenes, acantilados y planicies selváticas, este resort redefine la hospitalidad al integrar diseño contemporáneo, cultura indígena y experiencias inmersivas en un entorno megadiverso.
Tras casi una década de planeación, el proyecto se concreta como la cuarta propiedad de Rosewood en México y uno de los desarrollos más ambiciosos de RLH Properties. El resultado es una propiedad compuesta únicamente por suites —134 en total, incluyendo villas de alta gama—, cada una diseñada para maximizar la conexión con el entorno.
Arquitectura con identidad
El diseño del resort, liderado por Caroline Meersseman, rinde homenaje al paisaje y a las comunidades huichol y cora, incorporando elementos hechos a mano como bordados, arte en chaquira, cerámica negra y tejidos ancestrales. Desde los pabellones hasta los detalles interiores, cada espacio está pensado para integrarse con respeto a la naturaleza y al legado cultural.




Gastronomía con sentido de lugar
La propuesta culinaria se despliega en cuatro conceptos complementarios. La Cocina, corazón del resort, celebra la tradición gastronómica mexicana; Buena Onda lleva la costa española al borde del mar; Toppu, de próxima apertura, apuesta por la cocina japonesa de alta precisión en la cima de la montaña; y Barra Peñasco, un bar oculto entre acantilados, propone una coctelería inspirada en los elementos y la mística local.
Bienestar desde la raíz
El spa Asaya, centrado en la cosmovisión huichol, propone rituales ancestrales que van más allá del cuerpo para activar el descanso espiritual. Destacan tratamientos como el Viaje Mara’akame o el uso terapéutico del tabaco, combinando técnicas milenarias con instalaciones de primer nivel.

Conexión con el territorio
Desde polo y golf hasta surf, tirolesa o caminatas hacia árboles considerados sagrados, el resort invita a descubrir la riqueza natural y simbólica de Riviera Nayarit. Niños y familias también encuentran experiencias pensadas para el aprendizaje cultural y ambiental a través del Explorers Club.
Un modelo de hospitalidad regenerativa
Además de su enfoque artístico y experiencial, Rosewood Mandarina impulsa iniciativas sostenibles con impacto local: reciclaje, conservación ecológica y colaboración directa con comunidades artesanas. La propuesta es clara: un lujo que no impone, sino que dialoga con su contexto.
Para más información visita: https://www.rosewoodhotels.com/en/mandarina